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Las relaciones vecinales son difíciles. Pero, ¿qué problemas pueden llevarnos hasta los tribunales?

Las relaciones vecinales son complicadas, sobre todo, porque a veces pueden ocasionarnos serios problemas e incluso derivar en disputas graves que nos impulsan a soluciones radicales que pasan por los órganos judiciales. ¿Qué tipo de cuestiones pueden desatar la guerra en la comunidad y acabar en los tribunales? En Stil Mediterrani, administrador de fincas en Xirivella, mostramos los temas que más desavenencias generan:

Malos olores y ruidos

Las polémicas entre vecinos más comunes están relacionadas con cuestiones básicas como la higiene. De hecho, hay casos como el de la Audiencia Provincial de Pontevedra que ha aceptado la medida de privación de uso de la vivienda durante dos años a una vecina por los malos olores que se desprendían de su hogar por la existencia de animales (gatos) y la acumulación de basura, tal y como quedó demostrado.

La sentencia, del pasado 30 de abril, considera que la medida está justificada y amparada por el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal, y recuerda que los requisitos para adoptar una decisión de este tipo son «que la actividad se produzca dentro del inmueble, que exceda y perturbe el régimen o estado de hecho usual y corriente en las relaciones sociales, de manera notoria, y que esté suficientemente probada».

También los sonidos molestos o ruidos acarrean graves disputas entre propietarios que pueden acabar resueltas en los tribunales.

‘Persona non grata’

Las tensiones vecinales pueden llegar a los extremos, hasta el punto de declarar a algún vecino como persona non grata. Esto se dio, por ejemplo, en 2010 cuando una comunidad alcanzó el acuerdo de declarar a varios vecinos como no bienvenidos en la comunidad por los problemas que ocasionaban. El Alto Tribunal les dio la razón y sostuvo que «la utilización de la expresión de declarar persona non grata no entraña ningún ataque al honor al no atribuírseles cualidades o defectos que les puedan hacer desmerecer en el concepto público ni pueden constituir un descrédito» para ellos. «Tal declaración, que no incluye ninguna expresión vejatoria o injuriosa, no es sino manifestación del rechazo por la comunidad de propietarios a la actitud obstruccionista respecto a los acuerdos adoptados en el seno de la misma, el reiterado impago de las cuotas y los procedimientos judiciales iniciados».

Tablones de anuncios

Ésta es también una gran fuente de polémica. Sobre todo, si en el tablón de anuncios se publica un listado con los propietarios que no están al corriente de sus cuotas. Un caso similar se dio en una comunidad, dando la razón a la comunidad y no al propietario moroso que denunciaba que se había vulnerado su derecho al honor. El TS declaró que en la publicación realizada por parte de la comunidad no se desprendía intencionalidad alguna de menoscabar el honor del propietario, al no contener juicios valorativos, ni expresiones injuriosas o insultantes que pudieran ser atentatorias contra su honor.

Conserje

A veces las tensiones no sólo se dan entre vecinos, sino también con el conserje. En una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, se recoge el caso de un conserje que fue despedido por amenazas e insultos verbales proferidos al vicepresidente de la comunidad, así como por apropiación indebida al dejar de ingresar en la cuenta de la comunidad cuotas abonadas por los vecinos y efectuar gastos que no se correspondían con las facturas presentadas. Al acreditarse su conducta reprobable, el órgano judicial declaró el despido procedente, sin tomar en consideración el hecho de que el trabajador se encontrara en situación de incapacidad temporal en el momento de ser despedido.

 

Estos son algunos de los temas que enfrentan a los propietarios de una comunidad, aunque hay muchos más, pues las relaciones vecinales no siempre son fáciles de llevar. Para evitar tensiones tendremos que ir con pies de plomo y estar dispuestos a abrir diálogo. Intentar llegar a un acuerdo y solventar la disputa antes de pasar a extremos. Siempre que se pueda deberemos evitar acabar en los Tribunales.

Asimismo, antes de demandar a un vecino se ha de tener en cuenta que «es necesario un previo acuerdo de la junta de propietarios que autorice expresamente al presidente de la comunidad para ejercitar acciones judiciales en defensa de ésta». Así lo ha establecido la doctrina del Tribunal Supremo recogida en una sentencia del 10 de octubre de 2011.

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